El Congreso de Valencia confirmó, contra todo pronóstico, a Rajoy como presidente del PP después de dos derrotas electorales consecutivas. Las voces críticas fueron acalladas y el entonces presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, jugó un importante papel para encumbrar al denostado líder popular. Tres años después, Compromís denuncia que todavía deben a la Feria de Valencia 568.511,94 euros por la celebración del cónclave. Pese a que aportan dos documentos contables en el que el PP figura bajo el epígrafe de "clientes de dudoso cobro", tanto la institución ferial como el partido aseguran que se pagó la factura aunque no la aportan.


