No está escrito en ningún sitio que un país deba parecerse a su presidente del Gobierno. Pero sí la política de ese país. Y Mariano Rajoy, desde sus primeros nombramientos de calado, que hizo ayer, ha dejado claras sus intenciones de anestesiar, casi aplatanar, la política española.
http://politica.elpais.com/politica/2011/12/12/actualidad/1323722665_698305.html


