En estas fechas tan señaladas nuestra Agrupación Local va a llevar a cabo la VII CAMPAÑA DE RECOGIDA DE JUGUETES, MATERIAL ESCOLAR, MANTAS, SABANAS Y ALIMENTOS, esta actividad se desarrollará del 1 al 21 de diciembre.
Los destinatarios de estos juguetes serán l@s niñ@s del Pueblo Saharaui.La recogida del material, juguetes y alimentos se hará en las oficinas de PSOE sita en C/ Corredera nº 154 a partir de las 18:30 h. hasta las 21:30h.
Pedimos vuestra colaboración para con esta causa tan necesaria, en esta bonita época del año, no pedimos nada excepcional sólo pequeños detalles, libretas, lápices de colores, cuentos, juguetes,mantas , sabanas, legumbres, aceite y cualquier tipo de alimento no perecedero.
En esta época donde afloran buenos sentimientos por todas partes y estamos más generosos y abiertos a compartir, esperamos tu aportación de lo que a veces parece que nos sobra en este mal llamado primer mundo y que tanto puede significar para quien más lo necesita durante todo el año contribuyendo al bienestar y la felicidad de esos niños que también tienen el derecho a la navidad con los suyos.
Esperando que tu solidaridad y que este gesto se refleje en la sonrisas puras y limpias de estos niños. Sin más te deseamos unas bonitas navidades en compañía de los tuyos.
Nada hay más navideño que los juguetes, que llegadas estas fechas se convierten en protagonistas de las campañas de organizaciones de apoyo a personas sin recursos, para recordarnos que todos los niños tienen derecho a jugar. Y aunque ese derecho les asiste todo el año, es en Navidad cuando los niños que no abren regalos nunca son más conscientes de su diferencia.
A la hora de colaborar en estas iniciativas, el dilema consiste en acertar con el juguete. Y es que entregar un juguete no consiste en dar caridad, vaciar armarios o reciclar artilugios que molestan en casa. Se trata de poner un poco de justicia y ofrecer solidaridad y generosidad gratuita.
Cuatro premisas para un buen juguete
Nuevo, a poder ser. A pesar del consumismo que esconden, los regalos navideños a los más pequeños nacen de la tradición cultural de premiar al niño bueno. Y los menos favorecidos económicamente también ven la tele. Que sea nuevo y actual repercute en la bondad del regalo en la medida en que no hay distinciones ni categorías.
Educativo. Debe potenciar las capacidades del niño. Un juguete constituye una herramienta de desarrollo básica de la inteligencia y sensibilidad de los más pequeños. Y educativo no significa aburrido; no sólo el puzzle de siempre cumple la obligación de formar. Cada vez hay más juguetes adecuados y atractivos a la vez, sin necesidad de optar por aquellos en los que la violencia explícita o implícita despierta el interés del niño.
No sexista. Es necesario dejar atrás definitivamente el tópico de regalar juegos femeninos a las niñas y masculinos a los niños. No se trata sólo de optar por lo políticamente correcto. Estamos ante un error pedagógico: si a los niños y a las niñas se les impide potenciar parte de sus habilidades, se estará limitando al hombre y a la mujer de mañana. De igual forma, se coartarán sus relaciones sociales y su capacidad de comunicarse fuera de los estadios establecidos, y se perpetuarán tópicos.
No eléctrico. Hay que evitar comprar juguetes eléctricos o que necesiten de otro elemento para ser utilizados o completos. Es probable que sus destinatarios no puedan volver a jugar con ellos una vez se acaben las pilas, o arreglarlos si los mecanismos se estropean.
Material Escolar, Mantas y Sabanas.
En cuanto al material escolar este debe estar en óptimas condiciones, sin pintar, escribir o deteriorado y que el material pueda ser utilizado por el alumnado tan del necesitado del mismo en los campamentos de refugiados de este pueblo.
Puede aportar material escolar que ya no utilices como, libros de lectura, libretas, juegos educativos, lápices, estuches, mochilas, tijeras, cuentos, diccionarios, lapiceros, mesas o lamparillas para estudio, calculadoras, puzzles, rotuladores, carpetas…u otro tipo de material.
Por otra parte las mantas y sabanas tan bien se hacen muy necesarias para los rigores de las noches del desierto.
Alimentos
El milagro de la alimentación del pueblo Saharaui radica en su gran capacidad de adaptabilidad a las condiciones del medio y su escasez.
Los alimentos básicos que necesitan en su dieta son los productos genéricos como el arroz, el azúcar, las legumbres, las conservas, la leche y, en su medida, los derivados de ella. Siempre con una ínfima aportación de verduras frescas y complementos vitamínicos.
La alimentación aportada por los elementos básicos alimentarios, cuando llegan con la ayuda internacional (que no siempre es puntual ni generosa), han hecho que los saharauis, a lo largo de estos 27 años, hayan adaptado sus dietas, sus costumbres, sus ocios y sus realidades ante la situación que injustamente soportan.
El saharaui siempre se ha mantenido con una dieta escasa, capaz de aguantar sus trashumancias por diferentes puntos del desierto.
En ningún momento la cultura saharaui tiene nada que ver con la marroquí; sus orígenes están más en el interior del África negra y la cultura bereber.
La sabiduría de la adaptabilidad al entorno les ha hecho poseedores de una gran cultura de la supervivencia, sus ansias de volver a su tierra los mantienen vivos, sino no hubieran aguantado tanto tiempo.


